El salto tuvo lugar con salida desde el aeródromo WTS de Memphis, Tennessee, Estados Unidos, en un avión LS 400. “Hace por lo menos un año que lo venimos programando, estuvo todo muy cuidado, muchos detalles, muchas cosas, el oxígeno, el frío, la descompresión, un avión que te lleve a esa altura. Juntamos un equipo, se pudo hacer y salió, teníamos miedo” porque “fuimos a 13 mil metros de altura, el GPS nos indicaba eso, 13.016 metros. Un avión común llega máximo a los 10.000, este LS 400, con dos turbinas de mil caballos, de cinco palas, avionazo, creo que es el único que hay para lanzar paracaidistas a esa altura, nos llevó hasta allá, en 20 minutos estábamos ahí, éramos 5, tres los que saltamos, Alejandro, yo y el camarógrafo” contaba a El Litoral su experiencia el sangenarino, que ya batió récords de este tipo en el ámbito casero.