Al menos 68 personas murieron y casi 300 resultaron heridas en Nagorno Karabaj al explotar un depósito de combustible en una estación de servicio, mientras miles de personas huyen del enclave hacia Armenia luego de que Azerbaiyán recuperara su control con una ofensiva militar. Armenia dijo en la víspera que 28.000 personas, el 23% de la población de Nagorno Karabaj, cruzaron ya la frontera desde la operación de Azerbaiyán de la semana pasada para retomar el enclave, que estuvo más de treinta años en manos de armenios que fundaron allí una república de facto.



































