"Son estos grupos empresariales e imperios familiares lo que se fortalecieron durante la pandemia. La crisis delata la precaria situación de los trabajadores latinoamericanos. Ante los bonos de los gobiernos, el sector empresarial reclama que las personas no van a querer trabajar. Según Burchardt, es un estereotipo y no es nada correcto: un vendedor ambulante se mata trabajando más horas que cualquiera que tiene un trabajo mejor y seguridad social más amplia. La mayoría de los ricos no lo son por meritocracia o trabajan mucho, sino precisamente por herencia y redes familiares". Precisó que hoy el 10% de las personas con mayores ingresos en Latinoamérica paga una tasa impositiva efectiva promedio de sólo el 5,6% sobre sus ingresos, y en algunos casos 1 y 3%