La jornada financiera en Europa estuvo marcada por una volatilidad sin precedentes en el sector energético. El índice holandés TTF, el termómetro más preciso para los contratos de suministro de gas en la región, registró un salto brusco del 30% al inicio de las operaciones, posicionándose en los 70,7 euros (aproximadamente 76,8 dólares) por megavatio-hora.


































