El poderoso sindicato United Auto Workers (UAW) anunció el comienzo de una huelga en tres fábricas de automóviles de Estados Unidos, que paralizará las tareas de más de 12.000 trabajadores, luego de que no prosperaran las negociaciones paritarias por salarios y condiciones laborales, en una medida de fuerza que podría desestabilizar el sector e incluso la economía nacional, pero que recibió el respaldo del presidente Joe Biden.


































