Estados Unidos amaneció este viernes con un giro decisivo en la investigación por el asesinato de Charlie Kirk. Tyler Robinson, un joven de 22 años oriundo de Utah, se entregó a las autoridades y fue detenido en el condado de Washington, a menos de una hora al sur de Salt Lake City. El presidente Donald Trump confirmó la noticia y pidió “la pena máxima” para el acusado.






























