Uno de los asesinos seriales más conocidos del área de la ciudad de Nueva York confesó otro homicidio.
El famoso asesino serial del área de Nueva York está preso desde 1980 en la prisión estatal South Woods, en Bridgeton, New Jersey, donde cumple tres cadenas perpetuas por otros crimenes.

Uno de los asesinos seriales más conocidos del área de la ciudad de Nueva York confesó otro homicidio.
La Policía de New Jersey anunció este martes que Richard Cottingham, conocido como el “asesino del torso”, admitió haber matado a Alys Eberhardt en 1965.
La joven, de 18 años, fue hallada muerta en la casa de su familia en Fair Lawn, un suburbio ubicado a unos 19 kilómetros al noroeste de Manhattan.
Los investigadores reabrieron el caso sin resolver en 2021 y, “tras incontables entrevistas” durante varios años, obtuvieron una confesión completa de Cottingham, “incluidos detalles que nunca se habían hecho públicos”, indicó el departamento en un comunicado.
El jefe de Policía de Fair Lawn, Joseph Dawicki, dijo que Cottingham no enfrentará cargos adicionales, ya que el departamento cerró el caso.
El hombre, de 79 años, está preso desde su arresto en 1980. Cumple tres cadenas perpetuas en la prisión estatal South Woods, en Bridgeton, New Jersey.
“Alys era una joven y vibrante estudiante de enfermería que fue arrebatada de nuestra comunidad demasiado pronto”, dijo Dawicki en un comunicado. “Si bien nunca podremos traerla de vuelta, espero que su familia pueda encontrar algo de paz al saber que la persona responsable confesó y ya no puede hacerle daño a nadie más”.
Abogados en Nueva York y New Jersey que han representado a Cottingham a lo largo de los años no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios este martes.
Cottingham ha afirmado ser responsable de hasta 100 homicidios desde la década de 1960, aunque las autoridades de Nueva York y New Jersey solo lo han vinculado oficialmente con alrededor de una docena.
En 2022, admitió haber matado a cinco mujeres en los suburbios de Long Island, en el área de la ciudad de Nueva York, a finales de la década de 1960 y comienzos de la de 1970.
Fue condenado a entre 25 años y cadena perpetua por la muerte de Diane Cusick, de 23 años, ocurrida en 1968, pero recibió inmunidad judicial por los otros cuatro homicidios como parte de un acuerdo.
Cottingham ya había sido condenado por matar a otras cinco mujeres —tres en la ciudad de Nueva York y dos en el norte de New Jersey— y desde entonces ha admitido haber matado a varias más mientras estaba tras las rejas.
Es conocido como el “asesino del torso” porque desmembró a algunas de sus víctimas.




