En la victoria de 2008 de Barack Obama el voto joven y de la minoría negra fueron centrales; en 2016, los trabajadores y trabajadoras sin educación universitaria le dieron triunfos clave a Donald Trump. Ahora, en 2020, con una participación que podría ser récord, las campañas presidenciales de Estados Unidos usaron toda su artillería para ganarse a estos sectores.































