A fines de agosto, el Gobierno de Ecuador había aclarado que la palabra final sobre la candidatura de Correa la tenía la Justicia. Poco después, la situación electoral del exmandatario quedó abiertamente en un limbo legal cuando las autoridades electorales no permitieron que aceptara de manera virtual, desde Bélgica, donde vive desde 2017, su postulación a la Vicepresidencia.

































