Irán ejecutó este jueves a tres hombres condenados por la muerte de dos policías durante las protestas de enero, entre ellos Saleh Mohammadi, un joven de 19 años identificado por distintas organizaciones como integrante del equipo nacional de lucha libre. La ejecución se realizó en Qom y volvió a colocar a la represión judicial del régimen en el centro de la escena.
































