El estado de salud del papa Francisco, internado desde hace más de treinta días en el Policlínico Gemelli de Roma, sigue estable y muestra leves mejorías en el aspecto respiratorio y motriz. Según informó la Sala de Prensa del Vaticano, el pontífice reduce progresivamente el uso de oxigenación de alto flujo y, en ciertos momentos, puede prescindir de la oxigenoterapia.


































