En primera medida, hay que considerar que la represa regula en consideraciones importantes el efluente de agua del río Dnipró que refrigera la central nuclear más grande de Europa, la de Zaporiyia. Cuando El Litoral estuvo en el lugar, se recordó que el riesgo de una hecatombe nuclear no radica en la posibilidad de un ataque directo sobre la central, sino - justamente - en la alteración del sistema de enfriamiento de sus reactores. El riesgo de fusión nuclear, como lo ocurrido el Chernobyl, se potencia cuando acontecimientos así tienen lugar. De todas formas, la máxima autoridad de energía atómica a nivel mundial (el argentino Rafael Grossi, de la ONU) señaló que se monitorea el cuadro de situación segundo a segundo. Paralelamente, el daño ecológico pero se de las inundaciones derivadas ya es incalculable. Por su parte, el presidente ucraniano informó que todos los servicios funcionan normalmente.