El tamaño de un país puede influir en su capacidad para proyectar poder y establecer relaciones internacionales. Sin embargo, un país pequeño con una sólida base de conocimiento puede tener más influencia que un país grande con un liderazgo débil y una baja tasa de alfabetismo. En este sentido, Nelson Mandela acuño una frase memorable: "La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo". En la actualidad, la rivalidad entre Estados Unidos y China trasciende las fronteras tradicionales de la economía y el comercio, adentrándose en el terreno del conocimiento.
































