El empresario Félicien Kabuga, uno de los fugitivos más buscados por la justicia internacional, fue detenido este sábado en París y será juzgado por su papel en la financiación del genocidio de Ruanda de 1994 en el que fueron asesinados unos 800.000 tutsis y hutus moderados a manos de milicias extremistas hutus.


































