A fines del año 1944, no recuerdan si fue en noviembre o diciembre, el bisabuelo de Daniel Kristiansen vio cómo un caza alemán se estrelló en un campo que tiene la familia en la localidad de Aabybro, en el norte de Dinamarca. Al menos esto es lo que solía contar y algunos en la familia dudaban de que fuera cierto ya que el avión nunca apareció. Hasta esta semana.





































