Una de los últimos fugitivos internacionales buscado por su rol en el genocidio de Ruanda, Aloys Ndimbati, murió en 1997, anunció este martes la Fiscalía del Mecanismo Residual para los Tribunales Penales Internacionales (IRMCT), el órgano judicial vinculado a la ONU para depurar responsabilidades por la masacre de miles de personas, en su mayoría tutsis, en 1994. Ndimbati fue imputado en noviembre de 1995 por una batería de cargos, incluido el de genocidio, y permanecía siendo buscado desde entonces.

































