Desde su internación en el Policlínico Gemelli, Roma, donde permanece hospitalizado desde hace 31 días, el Papa Francisco envió un mensaje de reflexión en el marco del Ángelus dominical. "Nuestro físico está débil, pero, incluso así, nada puede impedirnos amar, rezar, entregarnos, estar los unos para los otros", expresó el pontífice de 88 años, quien atraviesa un largo proceso de recuperación tras una neumonía bilateral.
































