Un nuevo derrumbe sacudió el noreste de Sudán y provocó la muerte de al menos 11 personas, además de dejar a otras siete heridas. El accidente ocurrió en la mina Kersh Al-Feel, situada en la zona de Houeid, entre las ciudades de Atbara y Haya, en el estado del Mar Rojo. La compañía estatal de Recursos Minerales informó que tras el siniestro ordenó su cierre inmediato por motivos de seguridad.


































