Un día después de la muerte de 60 personas bajo fuego israelí durante las marchas contra el traslado de la Embajada de Estados Unidos a Jerusalén, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos acusó a Israel de matar de una forma que "parece indiscriminada" y recordó que el uso de la fuerza letal debe ser "el último recurso".


































