Representantes de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos visitaron ayer a la expresidenta de facto de Bolivia Jeanine Áñez en el penal de Miraflores, en La Paz, donde está detenida, un día después de que su abogado denunciara un intento de suicidio y el Gobierno informara que intentó "autolesionarse" con heridas leves, tras lo cual permitió que un familiar la acompañe hasta que se recupere.



































