El gobierno holandés ha acordado revisar el coste anual de su Familia Real, la Casa de Orange-Nassau, tras la presión del partido de oposición. Sin embargo, el primer ministro Mark Rutte ha expresado su preocupación por revelar la cantidad exacta que el rey Guillermo Alejandro y su esposa la reina Máxima reciben del contribuyente holandés argumentando que podría generar llamadas a votar sobre el costo de la monarquía.
































