El precio del petróleo Brent sufrió un desplome y cayó por debajo de los US$100 por barril, tras haber alcanzado los US$114.
Los mercados reaccionaron positivamente a las señales de diálogo, lo que provocó un ajuste abrupto en los precios del crudo y alivió la presión sobre el suministro internacional.

El precio del petróleo Brent sufrió un desplome y cayó por debajo de los US$100 por barril, tras haber alcanzado los US$114.
El movimiento se produjo luego del anuncio del presidente de Estados Unidos sobre reuniones calificadas como “buenas y productivas” con el gobierno de Irán. Apenas se difundió la noticia en su red social, los mercados reaccionaron de forma positiva, provocando una caída abrupta del Brent de aproximadamente 14%.
La caída detuvo temporalmente la escalada que se venía observando y puso fin a la expectativa de ataques contra centrales energéticas clave. Los analistas especulan que el anuncio podría facilitar la reanudación del suministro de petróleo a través del estrecho de Ormuz, lo que contribuyó a descomprimir los precios y redujo la presión sobre los mercados internacionales.
Sobre el final del período, el banco de inversión Goldman Sachs elevó sus estimaciones de precio para 2026, ajustándolas a US$85 por barril desde los US$77 previos.
La entidad destacó que las prolongadas interrupciones en los envíos de crudo a través del estrecho de Ormuz, junto con el aumento de las reservas estratégicas, podrían llevar al mercado a adoptar una postura más restrictiva y reacia al riesgo, afectando tanto a la producción como a la demanda global de petróleo.
A pesar de la caída inicial, los analistas mantienen la expectativa sobre los efectos de las decisiones comunicadas por los gobiernos involucrados.
Se prevé que las negociaciones y las medidas de seguridad sobre el transporte de crudo influirán en la evolución del Brent en los próximos meses, haciendo que los inversores sigan de cerca la estabilidad del suministro y los factores geopolíticos que afectan el mercado energético global.




