El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, defendió su decisión de obligar a aterrizar a un avión de pasajeros en su país y acusó a los líderes europeos de librar una "guerra híbrida" para "estrangular" a su nación al ordenar nuevas sanciones en su contra por desviar el vuelo y detener un periodista opositor que se encontraba a bordo.


































