Los cuerpos de 97 personas no identificadas fueron inhumados este jueves tras permanecer durante meses sin ser reclamados por sus familiares en el servicio médico forense de Ciudad Juárez, en el norte de México, cerca de la frontera con Estados Unidos. Casi la mitad de ellos fueron víctimas de la violencia criminal en una región golpeada por las disputas del narcotráfico.

































