La creciente tensión geopolítica en Asia volvió a quedar en evidencia tras los ejercicios militares desarrollados por Japón y sus aliados en aguas cercanas a Taiwán y al mar de China Meridional. Durante las maniobras, fuerzas japonesas dispararon misiles tierra-barco Type-88 que impactaron y hundieron un viejo buque filipino utilizado como blanco de prueba.



































