Un cóctel letal que pone en peligro a miles de personas se adueñó de las calles de Estados Unidos en las últimas semanas. Ocurre que a la masiva suba en el consumo de opioides, como el fentanilo, ahora se agregó la xilacina, una droga fabricada en China que copó el mercado ilegal de estupefacientes y provoca serios daños.

































