Los ministros de Exteriores de la Unión Europea llegaron a un acuerdo después de días de debate para cancelar un convenio que existía con Rusia y que facilitaba la expedición de visados para entrar en el espacio Schengen. Aunque no supone una prohibición total de entrada al bloque comunitario, dificultará la obtención de permisos para la ciudadanía rusa.

































