El alivio viene en varios frentes, principalmente seguridad financiera y personal. Plataformas como NFT World, armadas sobre Minecraft, claramente proponen un mundo basado en tokens, donde comercializar con ellos y la monetización están por encima de todo. Por ende, si Minecraft introducía la economía de tokens, podría argumentarse, tal cual ellos lo hicieron, que el motor del juego pasaría a ser financiero y no la diversión. Además, y por sobre todas las cosas, Minecraft se hubiera visto en la necesidad de implementar una política de comercialización específica para menores de edad. ¿Suena complejo? ¡Complejísimo! Principalmente, porque la comercialización de tokens no está regulada ni siquiera a nivel países, o personas mayores de edad, menos aún en lo que compete a niños.