Por Marcelo Romano
Fueron protagonistas de excepción en la misma década, aunque nunca compartieron un maratón. Siempre subidos al podio en sus participaciones en la Santa Fe - Coronda, demostraron grandes virtudes como nadadores, las que supo reconocer el público, que los alentó y aplaudió siempre.
En la primera mitad de la década del ‘90, Gregory Streppel debió primero sufrir los exclusivos y casi épicos duelos por el primer lugar que sostuvieron Diego Degano y Christof Wandrastch, pero luego impuso su estilo y jerarquía para adueñarse del podio y consagrarse en esta tierra y el mundo. Y en la segunda parte de los ‘90 se generó una contienda entre dos titanes que despertó múltiples emociones en cada edición. De la misma fueron protagonistas David Meca Medina y el francés Stephane Lecat, con alegrías y broncas repartidas en igual medida para ambos.
Un corondino más
Las dos primeras participaciones de Streppel fueron casi calcadas: en 1992 y 1993 le tocó arribar tercero, detrás de Degano y Wandrastch, que se ganaron todos los elogios definiendo ambas carreras en el sprint final. Sin embargo, la categoría del canadiense quedó evidenciada en el agua, y por eso El Litoral le dedicó un párrafo especial en su cobertura de 1993, en la que presagió con certeza: “está para mucho más”.
Y ese anuncio fue realidad al año siguiente. En la XXI edición, Streppel debió luchar con un lote de seis nadadores que no se sacaban ventajas, en un maratón realmente espectacular. Pero en el final quedaron los tres recurrentes protagonistas, aunque esta vez el canadiense pudo imponer su ritmo y les sacó un minuto de distancia, para llegar a la meta en soledad. Luego, en declaraciones que publicó el diario, afirmó que “esta carrera era algo especial para mí; es única, por la gente y por el paisaje. Sentí una emoción que no puedo describir cuando divisé la llegada y el público comenzó a aplaudirme”.
Y un año después volvió por última vez como nadador, porque luego lo seguiría haciendo pero ya como un hijo adoptivo de la zona, puesto que se casó con una corondina, Raquel, con quien vive en Canadá y tiene tres hijos.
Esa carrera de 1995 tuvo algunos condimentos especiales: se llamó “Carlos Monzón”, porque menos de un mes antes había fallecido el mejor boxeador de todos los tiempos en un accidente automovilístico; fue la despedida de Diego Degano, el nadador de aguas abiertas más destacado de la historia de nuestro país; y mostró en el segundo lugar del podio a alguien que para todos fue una sorpresa en aquel momento, pero que luego obtendría en cuatro ocasiones el maratón: Stephane Lecat.
Gregory Streppel se escapó y ganó muy cómodo esa vez, pero la emoción quedó para un pelotón que se sacó chispas, ya que en menos de dos segundos se ubicaron el segundo (Lecat), el tercero (Degano) y la ganadora de todos los elogios, la francesa Anne Chagnaud, que peleó de igual a igual con los mejores del mundo.
Así se retiró de la Santa Fe-Coronda el canadiense, con cuatro participaciones en las cuales cosechó dos medallas de bronce y dos convincentes victorias, en un curriculum que pocos pueden igualar.
El “Gran David”
Debutar en este difícil maratón y lograr el primer puesto es un mérito que sólo se pueden atribuir los grandes en serio. Y eso logró David Meca Medina, en su primer arribo a nuestra zona, en 1998.
El español llegaba con importantes pergaminos, pero era una incógnita para los santafesinos. Incluso, para él este río representaba un gran desafío, y así lo reconoció en una nota previa a la competencia, que publicó El Litoral: “El gran interrogante para mí es que nunca corrí por encima de las cinco horas”, manifestó con sinceridad.
Sin embargo, en el agua demostró su capacidad y, aunque la prueba no fue para nada sencilla ya que recién media hora antes del final pudo quebrar la línea del argentino Chaillou, no sólo logró el primer puesto, sino que además impuso una nueva marca para la distancia de 63 kilómetros, con 7 horas 42 minutos y 50 segundos. “El maratón de los récords” tituló el diario, ya que además era la edición número 25.
Un año después volvió y ya era la gran estrella del evento. Luego de sufrir la postergación de la prueba para el lunes por el muy mal estado del tiempo, la carrera del 8 de febrero de 1999 seguramente quedará marcada como una de las más emocionantes de la historia. Es que en un sprint final increíble, los tres primeros arribaron con apenas tres segundos de distancia: ganó Lecat, segundo Meca y luego el esloveno Igor Majcen.
Fue el detonante para un duelo terrible que sostuvieron en varias competencias el francés y el español, que aquella vez arribó a la meta con un corte en la nariz y culpó a su vencedor. Incluso, para que se tenga una medida de lo difícil que era derrotar al catalán, queda como anécdota el primer grito de un Lecat eufórico en la playa de Coronda: “¡Le gané! ¡Le gané!”, repetía.
En 2000 no pudo participar por una sanción por doping, pero en 2001 tuvo su gran revancha, con otra inmensa demostración de su jerarquía como nadador de aguas abiertas. “Meca Medina, en otra dimensión”, tituló El Litoral en un suplemento especial. Es que aquella vez el español ni siquiera dejó un resquicio para la duda, al sacarle dos minutos de diferencia al segundo, que no podía ser otro que el francés Lecat. “No pensaba quedar tan solo, me sorprendí al verme en esa posición”, dijo luego el merecido ganador.
Fue la última vez del catalán. En 2002 no pudo venir por otra sanción, y en 2003 regresó para despedirse, pero terminó octavo. Sin embargo, estas manchas no pueden opacar una campaña brillante, que lo tuvo como dominador del circuito en un par de temporadas y que lo hicieron dueño de todos los aplausos en Coronda en dos oportunidades.

































