Hace dos años abandonó el sur del país, vendió su casa y decidió salir a conocer Sudamérica como mochilero. La pandemia del Coronavirus lo agarro en Perú y la cuarentena obligatoria le privó de volver al país por las rutas. Sin embargo, gestiono con el consulado argentino para volver en uno de los vuelos humanitarios, pero finalmente se negó a volver porque no lo dejaban subir al avión con sus perros. «Ellos son mis amigos y me vienen cuidando desde hace bastante tiempo, no yo pienso dejarlos acá. En todo caso me iría caminando, pero ello vendrían conmigo”, comentó.

































