Si tu gato comienza a maullar durante la noche, cuando la casa está en silencio y todos intentan dormir, no necesariamente se trata de un simple capricho. Los gatos utilizan diferentes sonidos para comunicarse y, en determinadas circunstancias, pueden aumentar sus vocalizaciones para expresar una necesidad, reclamar atención o reaccionar ante una modificación en su entorno.


































