Hay un hilo invisible pero indestructible que une las calles del barrio Sargento Cabral con los talleres de alta tecnología de Milán. En el estudio de Gerardo Mari, en plena capital lombarda de la moda y el diseño, un cuadro con la inscripción “Santa Fe” custodia las jornadas creativas de este santafesino nacido en 1977.


































