La forma en que cada persona se prepara para dormir suele parecer un detalle menor dentro de la rutina diaria. Sin embargo, distintos especialistas en comportamiento coinciden en que los hábitos nocturnos, incluidos la ropa y la comodidad que se busca, pueden ofrecer pistas interesantes sobre la personalidad, las emociones y el modo en que cada individuo se relaciona con su propio bienestar.































