Hablar solo en voz alta es un comportamiento que muchas personas han experimentado en algún momento de su vida. Desde repasar mentalmente una lista de tareas hasta ensayar conversaciones difíciles, la voz propia funciona como una herramienta para organizar pensamientos, tomar decisiones o regular emociones. La psicología reconoce que cumple funciones cognitivas y emocionales importantes.


































