Ignacio tiene dos años. Entró a la habitación junto a sus papás, Ivón y Sergio, y a su hermano mayor, Estefano. Recorre todo el lugar con curiosidad. Mira los cuadros y se ríe con picardía cada vez que lo apunta la cámara. Él todavía no es consciente, pero sus padres lo desearon con ansias por más de una década.



































