En la limpieza del hogar existen combinaciones sencillas, económicas y altamente efectivas que se transmiten de generación en generación. Una de las más populares es la mezcla de jabón blanco y alcohol, un recurso doméstico que destaca por su versatilidad y su capacidad para eliminar la grasa, desinfectar superficies y devolver el brillo a distintos materiales.


































