Quienes tienen gatos saben que estos animales eligen lugares curiosos para dormir. Pero hay un rincón favorito que se repite en muchos hogares: los pies de la cama. Lejos de ser una casualidad, esta elección responde a una combinación de razones instintivas, emocionales y prácticas que los felinos domésticos ponen en juego cada noche.



































