El estilo preppy, que surgió en los campus universitarios de la Ivy League y en los uniformes escolares, es sinónimo de elegancia clásica y sofisticada. Sin embargo, si se repite sin innovar, puede volverse un cliché anticuado. Hoy, la clave está en combinar esas piezas tradicionales con elementos contemporáneos que aporten frescura y un aire relajado, logrando un look auténtico y moderno.
































