A días del cambio de estación, los hábitos de jardinería comienzan a ajustarse a las nuevas condiciones de luz, temperatura y humedad. En ese contexto, resurgen prácticas caseras que combinan cuidado ambiental, ahorro y beneficios concretos para las plantas. Una de ellas es el uso de cáscaras de naranja en macetas, un recurso simple que puede aportar múltiples ventajas.


































