Con la llegada de noviembre, los días se alargan y las temperaturas templadas marcan el momento perfecto para incorporar nuevas especies de interior. Sembrar en este mes permite que las plantas se adapten bien al ambiente y luzcan su mejor versión durante el verano. Además de decorar, aportan bienestar, reducen el estrés y purifican el aire, creando espacios más agradables y saludables.
































