Cada temporada trae consigo una obsesión estética que se vuelve inevitable, y este verano el protagonismo se lo lleva el sunset blush. Lejos del rubor clásico aplicado de manera puntual, esta tendencia propone recrear en el rostro los tonos cálidos, difuminados y vibrantes que se observan cuando el sol se despide en el horizonte. maquillaje y naturaleza.

































