El yoga facial, una disciplina emergente que fusiona técnicas del yoga tradicional con ejercicios específicos destinados a tonificar y fortalecer los músculos faciales, ha captado la atención como un enfoque holístico para mejorar la apariencia de la piel y mitigar los signos del envejecimiento. Esta práctica se basa en la idea de que al igual que el cuerpo, los músculos faciales también pueden beneficiarse de la atención y el ejercicio adecuados.


































