Nos escribe Natalia (45 años, Córdoba): "Hola Luciano, te escribí hace un tiempo con la consulta de uno de mis hijos. Vi que luego habías respondido a otra persona que tenía una consulta parecida, así que me animo a escribirte de nuevo con una consulta por otro hijo, el más chico, que vive prendido a la pantalla. Yo entiendo lo que vos decís, de que prohibir no es el camino y que el mundo cambió, pero la verdad es que me irrita verlo tirado con el teléfono y me dan ganas de sacárselo y revolearlo, si no fueran porque encima son carísimos. Ayudame a pensar algo más por favor".



































