Nos escribe Anabela (43 años, Quilmes): "Luciano, te escribo porque tenemos un gran problema con nuestra hija de 11. Prácticamente no se le puede decir nada y todo lo rebate. Se pone muy confrontadora en el trato y lo que en realidad nos preocupa es que por momentos da la impresión de que hasta puede negar la realidad. 'No es así' nos dice y no es que estemos locos nosotros, sus padres, sino que realmente es que no puede reconocer un error. Desde ya te aclaro que no somos padres rígidos, si nos interesa este tema es porque pensamos que esto puede hacerle daño más a ella que a nosotros".



































