El Litoral / opinion@ellitoral.com

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O.S.
Esta tarde, 3 de agosto a las 19, en Kusturica Bar (25 de Mayo 3575), tendrá lugar la presentación del libro “Fútbol y psicoanálisis” (Urphantasie Editores Rosario), a cargo de Carlos Kuri, Alejandro Ruiz y Claudio “Turco” Cherep. El volumen incluye artículos de Alberto Uboldi, Uriel Forzano, Norma Barbagelata, Florencia Muzio, Sonia Campana, Gabriel Pandolfo, Fernando Voloschin, Carlos Giusti, Ale Ruiz, Pablo Picco y Gustavo Armelini. De los presentadores: Kuri es psicoanalista, ejerce su práctica en la ciudad de Rosario, donde es profesor de la Facultad de Psicología y director de la Maestría en Psicoanálisis de la Universidad Nacional de Rosario. Y también es futbolero. Ruiz es psicoanalista, ejerce su práctica en Paraná, donde es profesor en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Y también es futbolero. Cherep es periodista y escritor, ejerce su práctica en Santa Fe. Y también es futbolero. Organizan cátedra Teoría Psicoanalítica Escuela Francesa (Uader) y Litoral Agrupación Psicoanalítica de Santa Fe. A propósito de esta presentación, conversamos con Carlos Giusti, psicoanalista y uno de los impulsores de esta iniciativa.
—¿Cómo y cuándo surge la idea del libro?
—Es a partir de un hecho aparentemente anecdótico, como ocurre en muchos casos, que llegó a gestarse el desafío de realizar un “encuentro” entre el fútbol y el psicoanálisis. Así lo cuenta Silvina Carmona en el prólogo del libro: “En el año 2014 en Paraná, durante los rituales gastronómicos post-teóricos de la cátedra Teoría Psicoanalítica de la Escuela Francesa de la Lic. de Psicología de Uader, y a partir de las recurrentes, amenas y a veces efervescentes conversaciones sobre fútbol mantenidas por el equipo de cátedra, nace la idea y el desafío de transpolar dicha escena a un ámbito (público) donde enlazar al psicoanálisis con el fútbol”. Lo cual, podemos decir hoy, ya había comenzado a tejerse en aquellos encuentros informales, entrelazando los invisibles hilos que desplegaban esos inadvertidos psicoanalistas-futboleros.
—¿Cómo se hizo la selección de colaboradores (cuál fue el criterio)?
—El paso siguiente fue la realización de dos Jornadas sobre “Fútbol y Psicoanálisis”: la primera, ese mismo año, en la ciudad de Paraná, organizada por miembros de la cátedra mencionada; y al año siguiente, en Santa Fe, organizadas conjuntamente con Litoral Agrupación Psicoanalítica de Santa Fe.
En ambas ocasiones, los organizadores fueron convocando a practicantes del psicoanálisis de Paraná, de Santa Fe y de Rosario, con los que mantenían distintas relaciones de trabajo e intercambio entre sí, los que además manifestaban en sus vidas particulares alguna pasión futbolera que los caracterizaba. Por lo cual, sus participaciones en las Jornadas, y luego en la transcripción de las exposiciones a los textos que integran el libro, están sostenidas teóricamente en el discurso del psicoanálisis y también teñidas por el entusiasmo y los colores de los que cada uno de los autores es hincha.
—¿Cómo se pueden sintetizar las relaciones entre el psicoanálisis y el fútbol en términos generales o en tu propio texto?
—Precisamente, porque no hay una relación “natural” entre el fútbol y el psicoanálisis, ni complementaria, ni de un reduccionismo explicativo-psicologista, es que “la apuesta es a una intersección entre ambos campos, proponiendo una lectura desde el discurso del psicoanálisis de algunos posicionamientos subjetivos que son detectables en los fenómenos que el fútbol gesta. Y en los que el anudamiento pasión-locura-sentimiento, según sea la prevalencia de cada una de estas dimensiones, determinará las posibles denominaciones con las que se identifica cada sujeto: espectador, simpatizante, hincha, fanático, “barra brava”.
En su conjunción de deporte, espectáculo, arte y negocio, cada manifestación futbolera al ser considerada como “hecho de discurso”, ofrece un texto a ser leído por los practicantes del psicoanálisis”. Lo que se expone en esta publicación, abordando cada autor, desde su mirada singular, lo que muestra la escena futbolera, dicen sus personajes, y exponen los hechos que se desencadenan.
“Lo cual no desestima lo que, esencialmente, el fútbol como juego sigue ofreciendo, tanto para disfrute de los espectadores, como para regocijo y padecimiento de los exaltados y sufrientes hinchas. Es ese otro-goce, que conmueve realmente al sujeto y que por su potencialidad creativa equipara al fútbol con otros campos tradicionales, como la ciencia, el arte, la religión. Lo cual, suponemos, constituye el núcleo esencial de su arraigo y popularidad, atravesando tiempos y geografías” (lo entrecomillado fue extraído del texto “Ser y no ser. ¿Esa es la cuestión?”, del que soy autor).




