“Me hierve la sangre, al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la Patria” dijo el General Manuel Belgrano hace poco más de 200 años. Aquella incomodidad reflejada en su expresión bien puede representar el pensamiento actual de millones de personas que eligieron sacar a la Argentina del terrible estadío en el que se encontraba, por encima de los intereses de un puñado. La “casta”, señalan. Lo cierto es que el autor considera indispensable recordar que las instituciones perduran y las personas son temporales, por no decir momentáneas.



































