¡Todos somos importantes para Dios! Nunca debemos desconfiar de Dios. ¡Todos buscamos a Dios y Él nos busca porque nos ama! Como una obligación más nos han enseñado nuestro "amor a Dios", pero lo más importante es que Dios nos ama siempre y más que nadie en el mundo. Las personas y las cosas son los dones grandes que Dios hace.




































