En estos últimos días, por las razones que todos conocemos, se volvió a poner sobre la mesa el tema de la educación virtual y la conectividad en medio de esta tremenda situación que vivimos con el recrudecimiento de la segunda ola de la pandemia y las medidas de restricción impuestas para poder sobrellevarla de la mejor manera posible y evitar el colapso del sistema sanitario. En este marco las discusiones, acuerdos y desacuerdos por la presencialidad y la virtualidad en la educación entre los distintos sectores se han visto y se ven a lo largo y a lo ancho del país. Y nuestra provincia no es la excepción. Ahora bien, lo que no está en duda es que en este contexto el Estado tiene la obligación de buscar los mecanismos para garantizar el derecho a la educación, en especial y con especial preferencia por los más vulnerables. Esto es urgente y no se puede esperar más.

































