Desde el 1 al 8 de octubre de 1810, el General Manuel Belgrano en la Expedición al Paraguay, estuvo en Santa Fe. En plena noche del día 1 de octubre del año de la Revolución de Mayo, Manuel Belgrano hizo su entrada a la ciudad recibiendo vítores y demostraciones de júbilo de los vecinos. Durante su permanencia se alojó en el Convento de Santo Domingo y en la plazoleta -hoy el atrio- recibió las donaciones de la ciudadanía expresando su fervor patriótico. Santa Fe se desprendió, en acto digno de destacar, de sus blandengues, que tenían la función de custodio del territorio, entre ellos dos jóvenes soldados Estanislao López y Pedro Bustamante.


































