Cada 8 de diciembre celebramos la Fiesta de la Inmaculada Concepción. En el centro de la Liturgia de la Palabra de Dios se encuentra una pregunta muy importante: "El Señor llamó al hombre y le dijo: ¿Dónde estás? Él respondió: tuve miedo porque estaba desnudo y me escondí". ¿Pero, por qué el hombre tiene miedo? ¿Por qué se esconde? ¿Acaso no goza de la presencia de Dios? ¿Qué es lo que ha pasado? Ciertamente, se produjo una ruptura, entró el pecado,... y entró la desobediencia. ¿Qué cosa paradójica, no? El hombre creado por Dios, creatura de Dios, quiere ser Dios, decidir lo que es bueno y lo que es malo.


































